Los Planes de Ordenamiento Territorial contienen disposiciones que regulan la utilización del territorio a nivel municipal y son además un instrumento técnico para la proyección y el diseño de una estructura territorial. Una vez aprobados, constituyen instrumentos jurídicos que clasifican y califican los suelos, entre otros, para poseer un carácter de obligatorio cumplimiento.

Entre las principales funciones de estos planes se encuentran:

-Garantizar la coordinación del ordenamiento territorial y el urbanismo con la economía y los diferentes sectores en busca de la integración y conciliación de los intereses del desarrollo económico y social del territorio con las potencialidades y restricciones del mismo, compatibilizado con los intereses del medio ambiente.

-Contribuir a potenciar los aportes del ordenamiento territorial y el urbanismo en el desarrollo socio-cultural local y en la preservación y mejora del medio ambiente.

-Facilitar y regular la gestión del proceso inversionista en el ámbito que corresponda; proveer las determinaciones para el desarrollo del propio plan en tales ámbitos, y contribuir a potenciar la gestión ambiental.